La leyenda de la china Hilaria

Las historias de encuentros con el demonio son hasta cierto punto comunes entre las leyendas de los pueblos. Pero algunas ocurren de maneras tan únicas que acaben por trascender y volverse parte de la historia de los pueblos.

Este es el caso de la china hilaria, una hermosa chica de Aguascalientes que tuvo un encuentro con el rey del inframundo. Lo que ocurrió marcó para siempre una comunidad y hasta la fecha se sigue hablando de ello.

¿Quién fue la china hilarina?

¿quién fue la china hilaria?

No se sabe la identidad de esta mujer. De hecho cambia dependiendo quien te lo cuenta, habrá algunos que te dirán era una habitante normal de Aguascalientes. Y otras más extremas que dicen que era una bruja, que hacía pactos diabólicos.

Lo que se dice es que todo ocurrió en un barrio de nombre El Encino. En ese lugar una mujer poseía una fonda, donde servía toda clase de comida tradicional. Era un sitio muy popular, donde la gente siempre buscaba regresar.

Ella era conocida como la Hilaria y dos eran los secretos de su éxito: la sazón de su comida era muy buena, todo unido a un trato muy amable. Pero además de todo eso, era muy bella, teniendo unos hermosos rizos que nadie podía ignorar.

Con el paso del tiempo se ganó el apodo de la china hilaria, el cual ha llegado hasta nuestros días. ¿Qué tiene de especial esta mujer?

Tanta belleza y buen trato por supuesto atrajo a muchos hombres, con un interés amoroso en ella. Rechazó a varios de ellos, pensando que no era el indicado. Pero entre todos ellos resaltó uno conocido como el chamuco.

También recibió negativas, pero a diferencia de los otros pretendientes, este no lo tomó a bien. Empezó a ser más insistente, volviéndose muy molesto. Esto le causó enojo y frustración, pues no la quería dejar ir.

El plan de alisar el cabello.

La China hilaria estaba cansada de la situación, pero al ser tan ingeniosa se le ocurrió un plan: le daría una oportunidad, pero tenía que lograr una condición imposible. Y que de no lograrla, le debía prometer dejarla en paz.

Le dijo que le daría uno de sus mechones de cabello y que debía de intentar alisarlo. Todo sin hacer ninguna clase de trucos, todo de manera natural. Todo ello en un plazo de 15 días para traerle el resultado

De cumplirse ella accedería a salir con él, pero la mujer sabía que esta era una tarea imposible. El chamuco lo estuvo intentando, pero veía como el cabello recuperaba siempre su forma…y se le acabó la paciencia.

Buscando como acelerar el proceso contactó con el diablo mismo. Le dijo que le daría su alma si a cambio le ayudaba a planchar el cabello. Pero curiosamente, ni siquiera el rey del inframundo pudo llevar a cabo esa tarea.

El diablo, frustrado por la tarea, simplemente le arrojó el mechón a la cara al hombre, dejándole una terrible marca.  A partir de ahí, tuvo que dejar de insistir y se le quedó un recuerdo de por vida en el rostro.

Se dice que a partir de ahí se utilizó este termino para “detener” una mala palabra. Es decir, si te dicen como estás, y en realidad estás mal, debes contestar “De la chi….na hilaria”.

También existe la frase “eres un hijo de la china hilaria”, refiriéndose a toda esa gente que es bastante ingeniosa. Tanto así como para lograr un ardid que terminaría por hacerle perder la paciencia al mismo diablo.

No se sabe con exactitud que fue de ella, pero al menos su historia se ha seguido contando por generaciones.