La mestiza y la perra, una historia yucateca

La relación entre los seres humanos y los perros es más que conocida. Se les considera de los mejores amigos que podemos llegar a tener, siempre presentes en nuestras vidas y esto da lugar a muchas anécdotas.

En el estado de Yucatán, la historia de la mestiza y la perra es una de las más contadas. Ahora conocerás en que consiste esta historia, la cual siempre suele aparecer y ser contada en las reuniones locales.

¿Cuál es la historia de la mestiza y la perra?

La mestiza y la perra

La historia habla de una mujer yucateca que tenía un hijo bebé y un perro. Era gente de bajos recursos, por lo que vivía con distintas incomodidades propias de esta condición.  Y uno de sus problemas era ir por agua.

Para ello tenía que ir a un pozo, el cual se encontraba relativamente alejado.  Por lo que ir a buscar agua era labor de un buen rato, por que era caminar bastante y luego el trabajo de regresar la cubeta recién llenada.

Un día necesitaba ir a llenar agua, pero el bebé estaba llorando y llorando. Y ante la desesperación, lo único que se le ocurrió es sacar toda su frustración con la perra. Afortunadamente, no le pegó.

Pero si la insultó diciendo que si al menos ayudara en la casa de alguna manera. Que si pudiera dormir al niño sería más útil, pero no, que en lugar de eso se la pasa todo el día echada sin hacer nada.

Luego de haber sacado su frustración, tomó su balde y fue a buscar agua.

Tiempo después regresó, pero oía desde el interior de su hogar una hermosa voz. Esto le resultó demasiado extraño, pero a la vez le urgía saber quien estaba adentro. Después de todo, su hija estaba ahí.

Al entrar vio una escena pintoresca: estaba la perra a un lado de la niña cantando esta hermosa canción. Al parecer la perra se había tomado muy a pecho lo que le dijeron, y de manera sobrenatural, comenzó a cantarle.

Para la mujer esta escena era algo fuera de su comprensión, por lo que del impacto tiró el agua. Y según cuenta la leyenda, comenzó a salir tanto del líquido vital que ese lugar se volvió un ojo de agua.

Hoy en día, ese ojo de agua todavía existe. Y cuentan las leyendas que ese lugar hasta la fecha es peligroso y dicen que los niños pueden ahogarse ahí. Incluso algunos aseguran que en

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