La leyenda de la sallana, el terror por celos

Las mujeres fantasmas abundan en la cultura y folklore de muchos países. En donde todas ellas tienen diferentes orígenes, pero en común que asustan a quien se encuentran con ellas. Y además, no son exclusivas de un solo lugar.

La sayona es una de estas fantasmas mexicanas, pero que también tiene su propia versión en otros países como Colombia o Venezuela (conocida ahí como la sayona). ¿Quién es ella y porque deberíamos tenerle miedo a esta aparición?

La leyenda de la sallana.

la sallana

Aunque algunos la confundan con la llorona, en realidad tienen razones muy distintas para hacer lo que hacen.

La confusión viene porque por lo regular ambas son representadas como mujeres que hacen sonidos que pueden poner el pelo de punta. Y que las personas que tengan la mala fortuna de encontrársela, seguramente lo pagarán con su vida.

¿Por qué nació este espectro? Según lo poco que se sabe, ella vivía con su esposo. Ella era muy hermosa, pero al mismo tiempo extremadamente celosa. Siempre pensaba que su marido la estaba engañando.

Tenían un hermoso hijo y todo para ser felices juntos. Pero hacía caso a todos los rumores que escuchaba. Esto la volvía loca, pensando que seguramente se estaban riendo de ella, estando su marido en brazos de otra mujer.

Pero un día le llegó un rumor todavía más terrible: que su marido estaba siéndole infiel con su propia madre. Esta idea le pareció terrible, horrible, la volvió literalmente loca.

Esto despertó una vez más los celos de la futura sallana. Pero a unos niveles de quiebre que ya no soportó más e hizo algo al respecto.

Sin pararse a averiguar más si era cierto o no, terminó por degollar a su marido mientras dormía, para posteriormente descuartizarlo, totalmente loca de celos. Su pequeño hijo sufrió una suerte parecida, muriendo ambos.

Por supuesto, la madre también debía pagarla. Fue a la casa de la señora y la mató. Terminó por quemar todo, dejando que el fuego se lleve todo rastro del lugar.

Pero su madre alcanzó a decirle unas últimas palabras: que había cometido el peor de los pecados, que era matar a alguien. Y que por eso estaría condenada a vagar sin rumbo para toda la eternidad, asustando borrachos y gente indeseable.

La sallana ahora anda por las calles, de noche, asustando borrachos. Se dice que cuando caes en su juego, ella te enseña su rostro. Y que es un auténtico infierno en vida.

Pero a diferencia de la llorona o cualquier otro más, ella tiene otras víctimas adicionales: las personas que cuentan chismes sobre otras. Sobre todo esos destinados a lastimar.

Ya que algunos creen que su marido jamás le hizo nada, sino que todo fue producto de sus celos. Y que gente mal intencionada, sabiendo esto, liberó esos rumores con la intención de lastimarla.