La niña que pidió cambiarse de tumba, ¿historia de miedo o de tristeza?

Los cementerios son un lugar de descanso, donde los cuerpos de los fallecidos pueden encontrar la paz. O al menos eso es lo que pensamos, ya que al parecer no todos se encuentran a gusto en donde les tocó.

Este es el caso de la niña que pidió cambiarse de tumba, una historia que por solo escuchar la premisa suena como algo escalofriante. De pensar lidiar con un muerto que no se encuentra satisfecho con su última morada.

La niña que quiso cambiarse de tumba.

la niña que pidió cambiarse de tumba

Se dice que hace muchos años una niña de apenas unos 6 años murió atropellada en el pueblo de San Francisco, en México. Una situación muy triste para sus padres y que terminó por conmocionar a la pequeña comunidad.

La carretera apenas se estaba construyendo, tal vez por ello esta pequeña por la falta de costumbre no tuvo cuidado al andar jugando en ella. Un camión que apareció de repente terminó con su vida.

Pero la vida sigue y fue enterrada en el panteón de Jaral de Berrio, ahí mismo en Guanajuato. Y si bien fue una desgracia, esto a los pocos días debía ser olvidado por la gran mayoría de gente, pero no pasó así.

Los pobladores empezaron a reportar una extraña aparición cerca del cementerio, en donde juraban que podía verse a una niña atrapada. Se daban cuenta porque desde afuera se oía su llanto.

Algunos dicen que se acercaron a preguntar que sucede y les decía que no quería estar ahí. Que prefería ir a la capilla de La Merced de Jaral de Berrio. Algunas personas llegaron a transmitir el mensaje.

Muchos de ellos se daban el susto de su vida cuando les ponían en contexto: lo que la niña fantasma en realidad quería era una tumba nueva. No le gustaba el lugar donde estaba, por lo que fueron testigos de una aparición fantasmal.

Se cumple el capricho de la niña.

Se dice que pronto esta aparición se hizo famosa, ya que varios pobladores del lugares se encontraron con ella, diciéndoles esta petición. Lo que llego a oídos del sacerdote, que quiso hacer algo al respecto.

Finalmente, accedieron a trasladar los restos de la niña a la capilla de La Merced, como bien había pedido. A partir de ese tiempo, los pobladores jamás llegaron a ver nunca más a ninguna niña en la zona.

¿Un ser del más allá se comunicó con los vivos para contar que no se encontraba feliz en su lugar de descanso? Esto puede ponernos a pensar de cuantos muertos podrían no estar descansando bien, pero no pueden comunicarlo.

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